martes, 14 de junio de 2016

(429) MANSILLA DE LA SIERRA



La semana pasada escribí a Abilio Estefanía, autor del blog ElLiodeAbi para poder reproducir aquí algunas de las fotografías que publica en su web referidas al desaparecido pueblo de Mansilla de la Sierra, fotografías cuya procedencia tendrían que ver (así dice) con un envío que le hizo un tal Fernando Matute originario del pueblo. La más interesante de todas ella para nuestros intereses es esta casa solariega con dos escudos, huecos decorados y perfecta composición en simetría que..., como era de esperar en este valle, lo llaman Palacio de Fernán González, aunque para cuando lo construyeron ya habrían pasado más de ocho siglos de las azarosas correrías por la Sierra de este buen Noble de Castilla. Como después de siete días, el señor Abilio no me ha contestado, y yo no tengo intención de parar mi trabajo ni obtener ningún beneficio económico con él, publico aquí algunas de las fotos que muestra en su blog y que convienen a nuestro asunto de las casas solariegas y de las buenas casas de pueblo, a la espera de que me autorice a hacerlo (por lo que le doy las gracias anticipadas) o me inste a quitarlas.


Este par de fotos "aéreas", o tomadas más bien desde las montañas cercanas, aparecen también en un par de vídeos realizados por Fernando Merino a partir de alguna de las exposiciones de fotografías que se han debido de realizar en años pasados sobre el patrimonio arquitectónico y humano que fue anegado por las aguas del embalse del río Najerilla.


Buenos volúmenes construidos y ordenadas fachadas de a tres huecos con balcones, se ven unas cuantas, pero propiamente solariegas no se aprecia ninguna. En otro par de fotos del blog de Abilio Estefanía se ve otra casa que parece tener un par de escudos y a la que la llama "casa parroquial":



De la última construcción de la famosa Casa de Islas (dicen que su origen es del siglo XVI) o Casa de Juntas de las Siete Villas, hay más fotos en otras webs, aunque casi siempre con el mismo encuadre y la misma imprecisión a la hora de mostrar su escudo... ¿real?


En el blog ElLiodeAbi se muestra también la foto de un escudo cuyas armas dice el autor que son de la villa, aunque yo tenga mis dudas al respecto pues aunque poco entiendo de signos de nobleza, el escudo tiene yelmo de hidalgo, y aunque al villa de Mansilla fuera muy hidalga no creo que se significara de aquesta manera. Lo reproduzco tal cual lo tomo de su blog.


Me sorprende que un trabajo de cantería tan hermoso no fuera salvado de las aguas y llevado a alguna casa del nuevo pueblo sobre el pantano, pero de momento no tengo dato alguno de ello y en el Inventario Artístico de Logroño y su Provincia no mencionan otra cosa del viejo pueblo que los objetos religiosos que llevaron de una iglesia a otra..

Lo que si trae una de las tres entradas que Abilio Estefanía dedica a Mansilla, es un par de fotos suyas (firmadas incluso) que me atrevo aquí a reproducir esperando su autorización porque me parecen bellísimas. Y es que en los estiajes del pantano, cuando el viejo pueblo vuelve a salir del fondo de las aguas, parecen verse los muros más sólidos de sus casas más nobles es decir, las que venimos buscando (o evocando) en este trabajo:



Si el muro de la derecha de la foto es el de la iglesia, es muy probable que los sillares de la casa situada en este primer plano sea una de las dos que he puesto más arriba.

En Panoramio hay más fotos de los estiajes del año 2005 y 2008, pero con esta documentación me parece ya bastante para cumplir con la desgracia de este pueblo y poder seguir valle arriba para ver que nos ha dejado en nuestra materia Canales de la Sierra.

2 comentarios:

  1. Esperemos que la sequía venga para quedarse de forma permanente para decenas , incluso cientos de años, y nos permitan ver este y todos los pueblos que fueron sumergidos en los años 50 y 60, y las presas de los pantanos , al no llenarse nunca sean tan bien como monumentos a un progreso equivocado, incluso muchas de ellas se podrían desmontar cuidadosamente sin dejar restos y así poder recuperar preciosos paisajes.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por el comentario, Sr Trapero. Por lo que voy viendo en torno a Mansilla, la desaparición completa de todo un pueblo parece mover más conciencias que la desaparición paulatina de sus piezas en tantos otros. Yo no me opongo tanto al ineludible destino de la desaparición (de la muerte), como a la ruptura estúpida con el pasado, al olvido de sus sabidurías, a la falta de aprendizaje de sus patterns. De haber sabido o entendido cómo se hizo el viejo Mansilla, el nuevo Mansilla podría haber sido tan encantador como el desaparecido bajo las aguas. Pero no se hizo así. Porque ya nadie sabía hacerlo así. Ni aún se sabe.

    ResponderEliminar