lunes, 28 de abril de 2014

(171) OLLAURI IX. Calle Marqués de Terán 4 y 6



Conocida en el pueblo como la casa (o palacio) de los Pobes, me pregunto si tendrá relación con la conocida casa del mismo apellido en Casalarreina (v CSR 43). Familiarmente es más que posible, pero compositivamente está en otro mundo, en mi opinión, mucho más interesante y complejo. Para empezar la casa presenta una fachada en línea quebrada, esta vez (al contrario que en Ollauri VIII) convexa. Como dicen los del Inventario, la casa "es de a cuatro huecos" -lo dicen como si las hicieran en serie, ja ja ja; pero lo que no es de serie es ese juego entre el escudo, que se mete entre los cuatro balcones, y la puerta, que se va hacia la línea del quiebro y hacia la plaza de la iglesia metiéndose debajo del segundo balcón. Impresionante, una vez más. Los seis huequillos rectangulares de la cornisa (y del bajocubierta) juguetean a relacionar los cuatro ejes de los balcones con los dos ojos de buey que acompañan al escudo.


Nuevas dudas aparecen al ver que la casa esta dividida (¿desde cuándo?) en dos propiedades que en el catastro figuran como la número 4 y la número 6.


Casi es de chiste (!) que esa divisoria se muestre ahora en la diferencia de limpieza de la piedra de fachada. El propietario de la n 6 ha efectuado una limpieza por su cuenta (afortunadamente no muy a fondo) de su parte, mientras que el propietario de la parte derecha la mantiene con la pátina del tiempo


Por el pequeño hueco donde está el tractor consigo ver la estupenda solana arqueada que tiene al mediodía.


Como las perspectivas no dan para más, voy haciendo fotos frontales que nos permitan ver la vibrante decoración barroca de los huecos que en esta ocasión se transmite a la geometría de las rejas de los balcones.



Aunque no me interesen demasiado las cuestiones de heráldica, no me privo de comprobar si este escudo coincide o no con alguno de los dos de la casa de los Pobes de Casalarreina, y la respuesta es que no (!).


 En la siguiente imagen se puede apreciar mejor ver la ridícula línea actual de separación de las dos casas:


 Y en la siguiente foto, similar a la tomada en 1983, ese quiebro tan curioso de la alineación:


En materia del tallado de los canes de los aleros convendría hacer un estudio de las posibles variantes decorativas, pero eso lo dejo para quién tenga algún día la paciencia de continuar y desarrollar este trabajo:


Bajo por la calle Marqués de Terán hacia el camino que lleva a las huertas del Zamaca para otear la cubierta a dos aguas y percibir que también es irregular, y que tiene un faldón más pendiente que el otro.


Desde un poco más abajo consigo capturar una imagen parcial de la fachada a trasera o a poniente y descubro así otra irregularidad más en la misma: la de un salto en el fondo hacia la mitad de su longitud (luego se puede apreciar también en la foto aérea y en la planta del catastro) o más bien hacia la altura del quiebro de la fachada.


Desde el parque del río, aún puedo atisbar entre la vegetación esa solana arqueada que mencionaba anteriormente:


Digamos para concluir provisionalmente esta presentación, que la fachada mide nada menos que 22,3 metros y que el fondo oscila entre 12 y 13,5 metros.




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