domingo, 31 de enero de 2016

(364) EZCARAY I. Palacio del Arzobispo Barroeta



Junto a la plaza mayor de Ezcaray (como se adivina por las aspadas jardineras de madera con bolardo adjunto) se ubica este gran palacio o casa solariega de planta baja y dos altas, 22 metros de fachada, 19 de fondo, y grande pero estrecho jardín trasero. Fachada principal en sillería y las otras tres en mampostería con rejuntado encalado que aún resiste al paso del tiempo y las tentaciones de los raspados contemporáneos. La composición de la fachada alterna la simetría de los elementos principales con las irregularidades de dimensiones y la doble puerta de la planta baja. Se echa mucho de menos un dibujo en alzado para una mejor comprensión de estos juegos. En la fachada norte los huecos van allí donde caen mejor para la funcionalidad interior con cierta contención por las fajas horizontales, mayor orden en planta baja, o por los ejes de los huecos ordenados por el gran balcón en esquina.


La fachada a mediodía parece compuesta en estricta simetría. El hueco central arqueado de la planta bajo cubierta sugiere una solana que no se animaron a realizar:


El cimborrio sobre la escalera central que se ve cuando nos alejamos de ella, se convierte es en elemento capital de composición vertical y volumétrica. 


La fachada trasera está adornada por una amplia galería de un piso que apenas se entrevé por las bardas de la tapia del jardín.



Una fotografía frontal sobre el eje de simetría de la puerta principal ya nos muestra la clara diferencia entre paños...


... que siempre disimulan las vistas en perspectiva:


Las bajantes se las podían meter por... perdonen la grosería, pero es que no entiendo como nadie advierte la ofensa.

La fecha de construcción, 1766, está inscrita bajo la cornisa de la esquina más cercana a la plaza:


Por los datos que ha recogido Adolfo Soto Sáez, propietario del restaurante El Rincón del Vino y cronista de Ezcaray en su web de internet, está claro que su hacedor fue el Arzobispo de Lima y Granada, Pedro Antonio Barroeta y Angel, cuya biografía puede consultarse en la página wikipedia correspondiente. En el Inventario, sin embargo, al describir los dos escudos dicen escuetamente: "con las armas de los Fernández de Tejada", apellido que no aparece por ninguna parte en el entrecortado relato de Soto Sáez.


La tiara del escudo de la izquierda no ofrece duda alguna del estatus de su dueño y en la parte inferior del escudo creo poder leer año 1764 (años de gloria del Arzobispo de Lima ya en Granada), mientras que el yelmo del escudo de la derecha, aludirá seguramente a algún cónyuge no precisamente del arzobispo.


Escribe Adolfo Soto Sáez en su web que a comienzos de siglo XX, los herederos de los Barroeta vendieron la casa a "D. Severo" conde de Torre-Muzquiz. El primer conde de Torre-Muzquiz procede de Viana, según podemos ver la web de su archivo (enlace aquí). Sobre la vida social en Ezcaray de la familia Roca, heredera de D. Severo (probablemente de apellido Rodríguez Miramón según deduzco de la secuencia de apellidos en el Elenco de Grandezas y Títulos Nobiliarios Españoles), da muchas noticias también el Sr. Soto Sáez, pero no son de mucho interés aquí excepto por una imagen en que detrás de un tilburí, se ve algo del interior de la escalera:


Y otra más anecdótica en que se ve que en la esquina que da a la plaza colocaron en tiempos un moderno reloj marcando las horas de la vida del pueblo. Aún no habían llegado las bajantes pero sí se ven sobre la fachada unas palomillas del tendido eléctrico.


A falta de planos y de otros detalles de elementos arquitectónicos singulares, cierro de momento la descripción de tan señalada casa con una foto del balcón en esquina cuya ménsula de piedra tiene peor vejez que la reja o la carpintería. Se ve que a los canteros barrocos no les gustaban los goterones.  O no habían dado con la solución.





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